GUSTAVO TRINIDAD
Talleres de carpintería, artesanías, herrería, mecánica,
chapa y pintura, invernáculos florales y de plantas de
jardín, fábricas de bloques, baldosas, artículos de
gomás, embutidos, cabañas ensambladas, siete
quintas en las que se planta "de todo", torneos de
ajedrez con más de sesenta partidas, un grupo de
teatro que existe hace tres años y que prepara ocho
funciones a beneficio de niños carenciados, una
murga, campeonatos de básquetbol y fútbol en el que
intervienen cerca de veinte cuadros por cada uno,
reciclaje de basura para elaborar abono orgánico y
hasta la construcción de una capilla dentro del
establecimiento, son algunas de las actividades que
más de 500 reclusos realizan en la cárcel de Santiago
Vázquez (Comcar).
Entre las actividades que más se destacan son las
siete quintas que involucran a más de setenta presos.
Asimismo el comando alentó lo que será la primera
empresa particular creada por reclusos que se
dedicará a construir cabañas ensambladas de madera
nacional para personas de escasos recursos
económicos. Un pintor un constructor y un arquitecto,
todos recluidos por estafa, llevan adelante este
emprendimiento que dará trabajo a más de 70 presos.
Los trabajos que se realizan dentro del
establecimiento y que son pagos a través del
Ministerio del Interior, reciben una sueldo de $660 por
mes. La mitad se entrega al recluso en tanto el resto
se guarda para cuando el preso sale en libertad.
Las actividades logran a veces tal compromiso en los
reclusos que muchos siguen viniendo al
establecimiento aún después de alcanzar la libertad.
"Lo gracioso de la situación es que nos vamos a ir en
libertad y tendremos que regresar todos los días,
porque la fabrica estará acá", comentó el arquitecto
Villagrán, uno de los reclusos impulsores del proyecto.
LAS HUERTAS. Cada módulo tiene su quinta. Lo que
en ellas se produce va para la cocina del
establecimiento donde se elabora la comida para los
reclusos. "Se plantan tomates, berenjenas, lechugas,
acelgas, zapallos, albahaca, papas, boniatos, navos,
acelgas, morrones, zanahorias. Por otra parte hay dos
invernáculos donde se plantan mudas de legumbres",
explica el inspector mayor Antonio Cardozo, director del
establecimiento, un hombre de campo que conoce los
beneficios de trabajar la tierra.
Lo que se extrae de las huertas se lleva a Economato;
allí se expide un recibo de la verdura y fruta que entra y
se usa para la propia comida de los presos. "Así
pueden comer verduras más frescas y además lo que
uno mismo ha cultivado tiene mejor sabor a la hora de
comerlo", aclara Cardozo.
Las semillas son donadas al establecimiento y se
prepara abono orgánico. "Mezclamos tierra con todo
tipo de cáscaras, le agregamos una buena cuota de
lombrices californianas y trabajamos dando vuelta la
tierra. Con ella abonamos los canteros.
Carlos De Armas, quien está a cargo de la quinta del
Módulo XII, hace 17 años que está recluido y nunca
antes había trabajado la tierra. Se considera un
afortunado por haber tenido esta oportunidad. "Cuando
asumió Cardozo me propuso si quería hacerme cargo
de una quinta, él ya me conocía de la cárcel de Treinta
y Tres, de la que también fue director. Yo quiero
aprovechar esta oportunidad al máximo", asegura De
Armas.
LAS CABAÑAS. Ramón Ricci, constructor, Andrés
Moskovics, pintor y decorador, y el arquitecto Villagrán,
formaron una cooperativa de construcción de casas
prefabricadas de madera que piensa dar trabajo a no
menos de 70 reclusos.
El proyecto les demandó un año de trabajo planificado
y será el primero en que una empresa particular se
forma dentro mismo del establecimiento. La facultad
de Arquitectura a través del Instituto de Construcción
de Edificios dio el espaldarazo final.
Villagrán hace ocho meses que está recluido por
estafa y Ricci lleva cuatro años en el establecimiento.
"De alguna forma pensamos que será una
colaboración nacida a partir de nuestro paso por la
cárcel, dejaremos algo de una obra que nació en una
situación de penitencia y reclusión que no queremos
volver a vivir", expresó Ricci.
También se aspira al asombroso ritmo de trabajo de
una casa por día. "Podremos tener una casa
terminada cada 25 horas si fuera necesario". Los
proyectistas aseguran que los costos serán muy bajos
y se verán reflejados en el precio final. Se trata de
apuntar a clientes de bajo poder adquisitivo. La
madera de la casa está especialmente tratada contra
incendios y podrán elegirse entre uno, dos y tres
dormitorios.
EL IMPULSO. "Desde un primer momento en que
asumimos la dirección tratamos de incentivar todo
este tipo de actividades" explica Cardozo. En este
momento participan más de quinientos reclusos de
todos los módulos que salen fuera de ellos para
realizar este tipo de actividades. Pero también hay
doscientos reclusos que intervienen en estas
actividades dentro de los módulos, con talleres de
artesanías por ejemplo.
La seguridad es la otra cara del emprendimiento que
no debe fallar. "Por ahora nos atrevemos a sacar 500
reclusos, es algo que está limitado por la seguridad
que no se debe desatender en ningún momento".
Para esto las autoridades cuidan que los reclusos que
gozan de estas actividades sean primeramente de
buena conducta y que tengan buena parte de su pena
ya cumplida. "Esto nos da cierta garantía que no se van
a tentar con una fuga".
Jugar al ajedrez entre campeones
Adrián Sipitría, ganó el torneo que se desarrolló por
treinta días en el que participaron 60 reclusos.
Bernardo Roselli, campeón nacional de Ajedrez y
poseedor del título internacional de Gran Maestro
colaboró con el torneo interno y luego de la entrega de
premios jugó una partida simultánea con los ocho
primeros puestos del torneo.
"Nosotros entregamos materiales como relojes y
tableros para que se pudiera disputar el torneo",
explicó a El País, Roselli. "Ahora venimos con mucho
gusto a cerrar el torneo realizando una partida
simultánea. Cardozo motivó a la gente para que se
hiciera este torneo y se comunicó conmigo para
pedirme la colaboración a la que con mucho gusto
accedimos".
La idea de promover el ajedrez entre los reclusos
resultó más exitosa de lo que en primera instancia
podría pensar el más optimista, se anotaron sesenta.
"Históricamente el ajedrez en las cárceles ha sido un
elemento muy importante. Hace muchos años don
Lorenzo Bauza, un campeón de la década del
cincuenta daba clases en la cárcel de Miguelete. Yo
creo que esto es un comienzo y un ejemplo de lo que
se puede hacer con el ajedrez en este tipo de
establecimientos y otros por el estilo, como puede ser
el Iname."
Roselli dirige "Educajedrez", se trata de la primera
academia de ajedrez del Uruguay que dicta cursos
para todas las edades. "En ese tipo de
establecimientos mi experiencia confirma que se
logran resultados muy positivos. El ajedrez te obliga a
estudiar a leer, necesita de la imaginación, de la
creatividad y fundamentalmente no aburre porque
genera situaciones nuevas constantemente".
NAVAS. "Hablamos de un futuro que todos
queremos que sea mejor. La rehabilitación real debe
evitar que las cárceles sean un vil elemento de
mortificación", expresó el Director Nacional de
Cárceles, inspector principal Enrique Navas.
CONSTITUCION. Los centros de reclusión deben
ser ante todo lugares de rehabilitación, así lo exige la
Constitución y en ese sentido van encaminados los
esfuerzos del Comando de Santiago Vázquez,
encabezado por el inspector mayor, Antonio Cardozo.
Retomando actividades abandonadas por direcciones
anteriores y utilizando la imaginación para crear
nuevas actividades casi sin costos para el menguado
presupuesto del Ministerio del Interior.
FILOSOFIA. Devolver la autoestima, matar el ocio,
aprender un oficio, reflexionar, sentir lo que puede
lograr el trabajo mancomunado, incentivar la
creatividad y hasta ganarse algunos pesos, que en
muchos casos ayudan para el pasaje de los familiares
que vienen a las visitas, son algunos de los
beneficios de participar de estas actividades.
EMPRESA. Ya se está trabajando en la construcción
de la primera casa de madera. Será una vivienda
muestra que será expuesta en Expo Foresta del 27 al
30 de marzo. Posteriormente ocupará la explanada
municipal donde todo el público en general podrá
apreciarla.
TITULO. Un maestro de carpintería de Utu se sumó
a la idea y quien tenga cuatro años de trabajo en la
cooperativa podrá acceder a un título de carpintero.