Del paraíso al infierno
Nacional peleaba Copa y Clausura, pero en ocho días lo perdió todo
DANIEL ROSA
Nacional apostó a todo y se quedó sin nada. En apenas ocho días hipotecó el Clausura con la derrota ante Tacuarembó, se fue de la Libertadores en octavos de final y ayer perdió la hipoteca. Por eso no hay consuelo.
Richard Morales, Oscar Morales, Nicolás Bertolo, Bruno Fornaroli y Pablo Caballero pasan con rostros muy serios y sin ganas de hablar. Gerardo Pelusso avisa que se va a tomar algunas horas antes de hablar porque quiere analizar bien lo sucedido. Justo cuando la gente quiere explicaciones.
Muchos de los que hace un par de semanas cantaban "que de la mano de don Pelusso todos la vuelta vamos a dar" ahora se paran al borde de la tribuna América para insultar. Hay uno que se la agarra especialmente con Adrián Romero, ubicado en la platea luego de la expulsión. Y el "Hueso" reacciona, tira algún puñetazo al aire antes que lo metan en el vestuario. El directivo Morgan Martínez entra al camarín a los gritos. "¡Sí, sí, es muy fácil boquillar ahora. Vení el martes a directiva y decilo!", le respondió a un hincha molesto por la derrota.
Mucho más calmo, el presidente Ricardo Alarcón trata de poner paños fríos a lo vivido. "Estoy dolido, pero no preocupado porque esto es fútbol, se gana y se pierde. No se acaba el mundo. Hay que aprender de esto y mirar hacia adelante", dice. Pero no hay consuelo y sí mucha bronca, no sólo porque ya el Clausura es historia (aunque haya alguna remota chance), sino también con el arbitraje de Jorge Larrionda.
Ahora deben perder River Plate y Peñarol y vencer a Progreso y a Cerro, pero ante los gauchos con muchas bajas, pues están suspendidos los expulsados Adrián Romero, Mathías Cardacio y Bruno Fornaroli, así como Diego Arismendi y Richard Morales, ambos por tener cinco tarjetas amarillas.
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