JOSÉ MASTANDREA
Un puñado de hinchas, en su gran mayoría adolescentes, esperaban desde las 09.00 de la mañana la llegada de los futbolistas y del cuerpo técnico. Portaban camisetas descoloridas, banderas y gorros de Peñarol. Querían llevarse autógrafos y fotos con sus ídolos. Y lo lograron.
El amplio estacionamiento de Los Aromos comenzó a llenarse. Los jugadores bajaron, aceptaron el pedido de los hinchas y se encaminaron raudamente hacia los vestuarios.
Las fotos, tuvieron un destino común. Fueron delante del busto que recuerda a Don Washington Cataldi. "Imaginación, lealtad, audacia". Tres palabras definen al ex presidente aurinegro.
"Imaginación, lealtad, audacia", también podrían definir la actuación de los futbolistas en el clásico del pasado domingo. "Dejaron el alma", exclamó uno de los hinchas que se dieron cita en la concentración aurinegra.
Es que el de ayer, fue un regreso con gloria. Esa que sólo dan los triunfos ante Nacional.
Pero el clima festivo parece haber llegado a su fin. Hubo bromas, es cierto, pero el entrenamiento no fue muy diferente al de otras semanas.
"De nada sirve ganar el clásico si no ganamos los dos partidos que nos quedan", dijo Gonzalo Salgueiro, el juvenil arquero de Peñarol.
Esa fue una de las frases más escuchadas en la soleada mañana. "Hay jugadores de experiencia y eso es importante para encarar este tramo final del campeonato", indicó Mario Saralegui.
El técnico confía en sus jugadores, en su autocrítica y en su adhesión a la causa.
Ayer no pudo contar con tres de los titulares por diferentes motivos. Carlos Bueno estaba agotado, "terminó muy cansado por el esfuerzo", indicó el entrenador.
Fabián Estoyanoff no fue exigido "salió muy golpeado", recordó el técnico y Rubén Olivera se limitó a trotar alrededor del campo de juego. "Hay que esperar, el domingo salió por precaución y mañana (por hoy) le van a hacer una ecografía", señaló.
Para Saralegui, ninguno está en duda ya que confía en que los tres se recuperen en tiempo y forma de cara al encuentro del domingo.
Saralegui espera poder mantener la misma oncena clásica, es decir, con Maximiliano Arias en el lateral zurdo, un jugador que volvió a responder con creces en un partido clásico.
Si los tres sentidos se recuperan, lo más seguro es que Saralegui mantenga la oncena ante Tacuarembó. "Vamos a meternos de lleno en el partido mañana (por hoy) porque no es un partido más, nos esperan dos finales", agregó.
El entrenamiento se llevó dos horas de una mañana otoñal.
Mientras un grupo hacía fútbol, los titulares hicieron el habitual circuito aeróbico de Los Aromos.
Ruben Paz se sumó como uno más. "Estoy para jugar diez minutos, más no", dijo al pasar, vestido de pies a cabeza con un equipo, buzo y gorro.
Detrás, apareció el profesor Gabriel Souza, otro que eligió correr junto a los futbolistas. "Más no... hagan los minutos previstos", le gritó al resto que recorría las inmediaciones de la concentración.
A las 11.30, se dio por terminado el primer trabajo después de la victoria clásica.
Mario "Bombón" González, recordado lateral derecho de los `70, José Batlle Perdomo, Eduardo Pereyra y Fernando Alvez, todos protagonistas de grandes conquistas aurinegras, siguieron de cerca (por diferentes motivos) las alternativas del entrenamiento.
Mientras el brasero ardía por la leña, Pablo, el encargado de Los Aromos, armaba las mesas y ponía la carne en la parrilla. El asado de los martes estaba preparándose a fuego lento.
El regreso a los trabajos no fue igual. Después del triunfo del domingo, fue un regreso con gloria.
La cifra
10 Goles lleva Bueno en el Clausura. Además, fue su octavo gol en partidos clásicos.