Pérdida de competitividad, suba de costos, regulación laboral e indexación salarial, serán algunos de los principales aspectos por los que los exportadores reclamarán hoy al gobierno, cuando se celebre el Día de la Exportación.
La fecha se conmemorará bajo el lema "Duplicar las exportaciones, un desafío de todos" y con un almuerzo en el cual el disertante principal será Walter Cancela, presidente del Banco Central, quien se referirá a "Tipo de cambio e inflación: perspectivas".
Reclamos. Cancela deberá asistir a una larga retahíla de quejas de los exportadores quienes sostienen que se están deteriorando las ventajas obtenidas tras la devaluación de junio de 2002.
Para varios de los integrantes de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) esa pérdida se debe a medidas adoptadas por el gobierno.
Para la redacción del discurso que será pronunciado por el presidente de la gremial, Rodolfo Merzario, la directiva de la corporación convocó a sus socios a que sugiriesen los temas a exponer.
Buena parte de ellos coincidió en que algunos de los principales problemas del sector son los enumerados antes, según pudo saber El País de fuentes empresariales.
La pérdida de competitividad -que sostienen se registra por la caída del precio del dólar y la suba de sus costos en pesos- está al tope de las preocupaciones de los exportadores locales.
Cuando se refieren a la suba de costos no sólo mencionan los de los insumos y salarios que deben pagar en pesos, sino también, y en algunos casos con mucho énfasis, los del Estado.
En este último ítem mencionan las tarifas públicas, la carga tributaria y la reinstalación de los aportes patronales a la seguridad social.
La indexación salarial también es motivo de reclamo porque, según los exportadores, redujo las ventajas que Uruguay presentaba en ese rubro específico.
Críticas a los cambios dispuestos al régimen de devolución de impuestos indirectos a las exportaciones, por los que los sectores exportadores más fuertes perdieron reintegros, también estarán presentes en el discurso de Merzario.
Un capítulo aparte merecerán las normas en materia laboral impulsadas por la administración Vázquez, las que según los empresarios han generado un permanente ambiente de confrontación con los sindicatos.
El País