LAUREANO BUTTENBENDER
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) analiza la posibilidad de frenar la enajenación de tierras en zonas fronterizas a manos de extranjeros, con el objetivo de recuperar soberanía en los territorios limítrofes.
Según fuentes oficiales consultadas por El País, la secretaría de Estado está aguardando terminar con algunos temas coyunturales que ocupan buena parte de la atención de las autoridades, para ingresar de lleno al análisis de temas estratégicos como es el caso de la propiedad de la tierra.
Si bien el asunto no está siendo abordado aún en forma genérica, se están direccionando los esfuerzos a lo que está ocurriendo en las zonas fronterizas con Brasil y Argentina, con las tierras que se encuentran en manos de extranjeros no residentes en el país.
En ese sentido, en el interior del MGAP se trabaja en el diseño de mecanismos legales que, sin modificar el actual estatus de propiedad, logren detener el proceso de extranjerización de la propiedad de la tierra en esas zonas estratégicas para el país.
Las fuentes indicaron que se tiende al establecimiento a partir de cada frontera de una franja, aún sin determinar, dentro de la cual las futuras enajenaciones de campos no puedan realizarse a manos de extranjeros no residentes.
Entre los aspectos a analizar está el de las sociedades anónimas. Si bien la exigencia de acciones nominativas para aquellas sociedades que quieran acceder a la propiedad de bienes inmuebles rurales le otorga a las autoridades la trazabilidad de la propiedad, queda aún por discutir la composición mixta en cuanto a la nacionalidad y residencia de sus integrantes.
En ese sentido, no se pierde de vista por parte de las autoridades las normas que rigen en Brasil y que obligan a cualquier sociedad que quiera instalarse en el área productiva a tener un socio local, lo que ha llevado a muchas empresas, sobre todo forestales, a desistir de la inversión en Brasil. En el caso uruguayo, no se descarta el análisis de la composición de la sociedad anónima, atendiendo especialmente a manos de quien se encuentra el porcentaje mayoritario de acciones.
Si bien las fuentes indicaron que aún se encuentra en una fase primaria de discusión, el tema de la propiedad de la tierra ya estuvo presente en las recientes reuniones que el titular del MGAP, Ernesto Agazzi, mantuvo con las Cooperativas Agrarias Federadas y con la Comisión Nacional de Fomento Rural. El secretario de esta gremial, Fernando López, dijo que el tema fue abordado por el secretario de Estado en términos genéricos, como una de las preocupaciones de la cartera de Estado sobre el proceso de extranjerización y concentración de la tierra.
Por otra parte, la propiedad de la tierra y el acceso por parte de los productores, será uno de los temas centrales del próximo congreso de la Federación Rural, a realizarse en plena zona fronteriza con Brasil, en el departamento de Rivera, el 30 y 31 de mayo próximos.
El presidente de la gremial, Rodrigo Herrero, confirmó a El País que de las 14 gremiales federadas que ya presentaron mociones para este congreso, ocho de ellas abordan esta problemática.
Según datos oficiales, entre enero de 2000 y junio de 2006 se vendieron 3,9 millones de hectáreas que representaron casi el 24% de la superficie agrícola que tenía el país en esa fecha. La operativa comercial alcanzó los US$ 2.323 millones. Eso acentuó la preocupación de la secretaría de Estado y del entonces ministro José Mujica.