JOSÉ MASTANDREA
Silencio. Caras largas, rostros que eran la fiel imagen de la derrota y el cansancio, fue el común denominador de los futbolistas aurinegros que llegaron al camarín sin abrir la boca y sin hacer gestos. Solo el aliento de diez allegados. La presencia de pocos dirigentes: Washington Cataldi, Fernando Errico, Gervasio Gedanke y Juan Carlos Hermida. Varias voces se levantaron contra el arbitraje de Jorge Larrionda. "Nos cocinó a fuego lento, ahora ya está. A llorar a cuartito, después se queja cuando no queremos que lo nombren para que nos arbitre...", dijo un dirigente tras dejar el vestuario.
El silencio permitía escuchar el golpeteo de los tapones de aluminio contra el piso. Las duchas se abrieron lentamente y salvo el chirriar de la puerta del camarín, no se escuchaba una sola voz. De repente, gritos. La voz ronca de Mario Saralegui empezó a retumbar en las paredes del vestuario y trepó hasta el pasillo. "¡Vamos arriba ehhh... ¡vamos arriba carajo!", gritó un par de veces. "¡Estamos vivos... seguimos vivos....¡vamos ehhh... vamos que esto es Peñarooolll!", se escuchó en medio de la noche, tan fría como desolada. En el corredor del camarín, prácticamente solo quedaba la prensa a la espera de los futbolistas.
Pero no hubo palabras de los jugadores. "El único que va a hablar con ustedes es Saralegui... pidió que sean breves porque el plantel vuelve ahora para Los Aromos", explicó a los periodistas el encargado de prensa Duilio Garretano.
Minutos después salió el técnico. Antes, había mantenido un largo mano a mano con Ruben Paz en el vestuario de la Tercera División. Solos, sin testigos, mascaron la bronca de la derrota y se pusieron a pensar en el futuro.
"Tuvimos la posibilidad de empatar aún con un jugador menos. Creo que los últimos quince, veinte minutos del primer tiempo se vio lo mejor, erramos muchos goles y eso fue determinante. Creamos varias situaciones, tuvimos una muy clara, la de Carlitos Bueno cuando le quedó picando la pelota en el área", dijo Saralegui.
El entrenador volvió a elogiar al rival. "Defensor es un equipo difícil, armado, que sabe lo que quiere. Buscamos el gol, hicimos lo que pudimos pero cuando nos jugamos todo por el todo le dimos mucha ventaja", admitió. "Estamos a un punto de los que van primeros, dependemos de nosotros y tenemos tres partidos por delante. Ya pasamos por situaciones duras y salimos adelante. Ahora hay que tratar de recuperar al grupo físicamente para el partido del sábado".
No habló de la maldición del arco ni la tarjeta roja de Gerardo Alcoba, que lo deja afuera del clásico. Dos temas que dejaron su huella. Y como.
AURINEGROS
Lolo
Finalmente el Grupo Casal logró una prórroga del Valencia y Estoyanoff seguirá en Peñarol hasta que finalice la Liguilla.
Golpeado
Anoche no fue de la partida debido a que terminó muy golpeado y está sentido. Podrá jugar el sábado con River.
"Pollo"
El caso de Ruben Olivera es diferente. Juventus cotiza en Bolsa y el ejercicio cierra, indefectiblemente el 30 de junio.
EL ADIÓS
Caetano
Ayer falleció Omar Caetano, ex lateral de Peñarol en la década de los `60 y los `70. Defendió a los aurinegros durante 14 años.
Ganador
Con Peñarol ganó la Copa Libertadores de América y la Intercontinental y además, ocho campeonatos uruguayos.
Celeste
También defendió a Uruguay en los mundiales de 1966 y 1970. El sepelio tendrá lugar a la hora 10 en el Cementerio del Norte.
VIOLETAS
Efusivo
El zurdo Andrés Lamas fue el que más festejó en el camino hacia el vestuario de Defensor apenas culminado el encuentro.
¡Qué golazo!
El zaguero que volvió de Turquía para ser campeón con Defensor felicitó a Tabaré Viudez por su golazo, el segundo violeta.
Centrado
Viudez le dio el crédito a sus compañeros: "El equipo mantiene su estilo de juego y vamos por más. No nos conformamos".
El clásico
El próximo domingo a las 10.10 hs. Defensor jugará el clásico con Danubio. Da Silva ubicaría el mismo equipo violeta.