MALDONADO | MARCELO GALLARDO
Marcharon a la cárcel de Las Rosas el padre y la madrastra de Abril Manzi Pintos, de un año y 19 días, que se debate entre la vida y la muerte en un centro asistencial de Punta del Este. Tiene gravísimas heridas, provocadas desde tiempo atrás.
El fiscal Luis Pacheco entendió que los peritajes realizados por los médicos forenses fueron contundentes para confirmar la autoría de los malos tratos por parte de su padre y su madrastra por lo que pidió el procesamiento y prisión de ambos.
La niña presentaba los síntomas del "niño maltratado" y lesiones intencionales que no pueden darse por una situación accidental, explicaron las fuentes consultadas.
Al caer la tarde, la jueza de feria, Blanca Santoro, procesó a la pareja por los delitos de violencia doméstica y lesiones gravísimas en el caso del padre y por omisión en el caso de la madrastra.
La niña presenta una lesión encefálica grave e irreversible, fracturas de todo tipo, algunas de ellas que habían sido superadas sin la debida atención médica -soldaduras sin soporte de yeso- además de hematomas y quemaduras de cigarros. Las pericias forenses detectaron, además, una lesión en el ano.
Ambos mayores en ningún momento admitieron la responsabilidad en el caso y reiteraron que la herida encéfalo craneana que sufrió la pequeña Abril fue producto de una caída de un andador registrada la pasada semana.
Como consecuencia de las heridas la pequeña perdió el conocimiento por lo que sus padres la llevaron a la emergencia de un hospital de San Carlos. En realidad, la niña había entrado en coma lo que motivó que el pediatra que la atendió no sólo ordenara la internación en el CTI sino que además radicó la denuncia penal.
La justicia continuó actuando ayer al recibir la jueza los resultados de las pericias forenses. Las investigaciones demostraron que ninguna otra persona tenía acceso a la pequeña por lo que la responsabilidad de ambos adultos quedó plenamente probada.
El padre trabaja como albañil y generalmente se encuentra fuera de la vivienda durante buena parte del día. La madrastra, en cambio, permanecía todo el día junto a la pequeña.
EMPLAZADOS. En Lavalleja los padres biológicos y el padrastro de una niña de siete años quedaron emplazados por la justicia al cumplirse los plazos legales para tenerlos detenidos. Los tres son indagados por la violación de una niña de siete años.
El caso quedó al descubierto luego que el padre biológico de la niña la llevara a una mutualista privada porque ella demostraba molestias y dolores en la vagina.
Ayer, el informe que elevó al juez el psicólogo que entrevistó a la niña no fue contundente, indicaron a El País fuentes judiciales. La niña realizó declaraciones confusas, indicaron las fuentes. A pesar de que el primer examen forense había constatado la violación ahora se efectuará otro.
Paralelamente algunas prendas de la niña que se incautaron luego que el primer forense constatara violación, están siendo periciadas.
El lunes pasado una mutualista privada dio cuenta a la justicia que había ingresado una niña de siete años aparentemente violada. Los padres de la víctima comparten la tenencia ya que están divorciados y la niña está con su padre biológico los fines de semana.
Fuentes del caso indicaron a El País que el abuso sexual debió haberse dado entre allegados a la familia y hacia allí apunta la investigación. Otras personas también fueron indagadas como testigos.
En Montevideo un hombre volverá a la Justicia tras la feria judicial, acusado de haber abusado de su hijastra de dos años en una casa de Malvín Norte.