Varios procedimientos a cargo de la Brigada Nacional Antidrogas y de la Policía de Canelones permitieron frenar el ingreso de pasta base al país y cerrar varias bocas que vendían la misma droga. Como resultado cinco personas fueron a la cárcel.
Tal vez el golpe más importante tuvo lugar cuando los investigadores de la Brigada Antidrogas decidieron detener a una mujer a la que venían investigando por su vinculación con el ingreso de pasta base al país. Se estima que el "trasiego" de esta mula lograba abastecer varias "bocas" de Montevideo.
Esto se terminó cuando el ómnibus en el que venía de Argentina fue interceptado en los accesos a Montevideo.
Los policías antidrogas fueron directamente hacia dos mujeres uruguayas.
Nada se halló en su equipaje, pero una de ellas llevaba adosadas a su abdomen 198 tizas de pasta base que pesaron un total de 2,225 kilos.
Ninguna de las dos mujeres tenía antecedentes penales ni requisitoria previa. La Policía estima que se trata de mulas que fueron reclutadas por una organización que funciona en Uruguay y Argentina y que está haciendo crecer el fenómeno de uruguayos que realiza el trasiego de la droga.
Puestas a disposición de la Justicia una de ellas fue procesada con prisión por un delito de transporte de estupefacientes. En cambio, la otra mujer recuperó la libertad.
Paralelamente la Policía de Barros Blancos logró cerrar dos bocas de venta de droga en la zona de Los Aromos y Villa Alta Mira. Como dato curioso en una casa que fue allanada donde un individuo vendía la droga y marchó a prisión, tuvo que volver a ser allanada y entonces se detuvo a su hijo que había tomado el "negocio" de su padre. Ahora ambos están presos junto a un tercero. Todos los detenidos fueron a la cárcel por venta de estupefacientes.
El procedimiento comenzó en junio, en una casa de la calle José María García, del Barrio Los Aromos. El propietario Walter Emir Rodríguez Sánchez de 54 años, era uno de los sospechosos de estar suministrando estupefacientes. Una vez que se "dio vuelta" la casa se incautaron 535 "lágrimas" de pasta base y 41 tizas de la misma droga, además de un kilo de marihuana y 17 "palancas". Según los cálculos, el total que pudo surgir de la colocación de toda la mercadería habría alcanzado los $ 7.500.
También había $ 8.360 en billetes chicos, seis televisores y electrodomésticos en general, de los cuales se investiga ya que se tiene la convicción de que son hurtados. Si bien fueron varias personas al juzgado, el juez Huberto Álvarez de la ciudad de Pando, remitió a prisión a Rodríguez Sánchez, un hombre con antecedentes por hurto, encubrimiento y receptación. Lo procesaron por suministro.
A todo esto, la Policía de la Seccional 25a. continuó con los procedimientos.
la vuelta. "La gente seguía denunciando que se vendía droga en la casa de este hombre", confiaron a El País fuentes de la investigación. Efectivamente, en 15 días las informaciones los condujeron otra vez a la calle José María García. En la misma casa, el hijo del ahora convicto tenía 128 gramos de marihuana, dos tizas de 21 gramos de pasta base y 20 bolsas con 17 gramos cada una, que totalizaron 256 dosis de la droga. El precio estimado en caso de colocar todo en el mercado ilegal, ronda los $ 13.000. También había un revólver calibre 38 que se comprobó que había sido robado en El Pinar, el 16 de abril pasado. El juez de Pando lo procesó igual que a su padre. También le imputó un delito de "receptación", ya que adujo haber comprado el arma en una feria vecinal.
En tanto, un allanamiento realizado el jueves en Alta Mira llevó a la Policía a encontrar un tercer lugar donde se vendía droga. Allí se incautaron 52 dosis de pasta base y Ramón Pereira Mozo, que posee tres antecedentes, volvió a la cárcel por venta de estupefacientes.
Peruano y uruguayo son detenidos con un kilo de cocaína en Colonia
Un ciudadano peruano de 54 años y otro uruguayo de 39, fueron a prisión, tras un procedimiento de la policía de Colonia.
La Dirección de Investigaciones detuvo en Carmelo al peruano a la salida del puerto, luego de arribar desde la Argentina. Se trasladaba en un automóvil particular, conducido por el uruguayo.
El procedimiento policial se realizó en pleno centro de la ciudad, cuando los policías se acercaron al automóvil que esperaba al ciudadano peruano.
"Todo fue realizado con cautela y pericia", indicó el Director de Seguridad, comisario William Núñez.
Indicó que el peruano recién arribado al puerto de Carmelo, viajó en taxi hasta el Centro y allí se conectó con quienes le esperaban para comprar la droga.
Al efectuar una revisación al ciudadano extranjero, se incautaron 997 gramos de cocaína, U$S 2.682 y $ 13.490 acondicionados en las plantillas de los zapatos y en la ropa interior. Tras prestar declaración en la seccional, la justicia de Carmelo dispuso para ambos el procesamiento con prisión, del peruano bajo la imputación de autoría de importación de estupefacientes, en tanto el uruguayo fue preso por negociación de estupefacientes en grado de tentativa. Ambos fueron remitidos a la cárcel de Piedra de los Indios. Ahora se investiga cuál era el destino final de la cocaína y no se descartan más detenciones.