RENZO ROSSELLO
Dos policías colombianos especializados en el combate a secuestros dieron un curso a sus colegas uruguayos. Un mal que no ha llegado pero para el que la Policía uruguaya cree debe estar preparada de antemano.
Mientras Ingrid Betancourt y los otros 14 rehenes de las FARC eran liberados, dos especialistas colombianos daban un curso en Montevideo. El auditorio estaba compuesto por policías uruguayos del Departamento de Delitos Complejos de la Dirección de Investigaciones de Montevideo, la Oficina Central de Interpol y la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII). El objetivo del seminario de dos días era actualizar conocimientos en una materia que Colombia aprendió con dolor y que en los últimos años llegó a su clímax.
En 2000 Colombia cerró el año con un total de 3.200 secuestros extorsivos. La cifra incluía tanto a grupos guerrilleros como las FARC, grupos paramilitares y organizaciones criminales comunes. En 2008 la cantidad de secuestros se redujo a la cifra de 89.
Los capitanes Gustavo Adolfo Camargo Romero y Alex Durán Santos pertenecen a la Dirección Antisecuestros y Antiextorsión de la Policía Nacional colombiana. Los dos participaron en algunas de las operaciones de rescate más complejas de estos últimos años.
Cuando se les habla de la exitosa "Operación Jaque" del Ejército colombiano sonríen como si se estuvieran refiriendo a un golazo en la final del Mundial. Ellos estaban a miles de kilómetros de la selva donde ocurrió el rescate que, para muchos expertos, es una perfecta operación de manual de inteligencia militar.
-¿En su opinión de especialistas, cómo se decide cuándo es el momento de actuar?
-Se valora que no vaya a correr ningún riesgo la vida del secuestrado, eso es lo más importante. Cuando se hacen estas operaciones es porque se está cien por ciento seguro de que van a salir las cosas bien- responde el capitán Camargo Romero, sin vacilar.
La división en la que trabajan Camargo Romero y su colega Durán Santos forma parte del Gaula (ver nota aparte). "Hay siempre una unión completa y una compartimentación de esfuerzos para que todo salga bien y sea integrado. Nosotros estamos liderados por el ministro de la Defensa, es quien finalmente toma las decisiones", explica el oficial.
intercambio. El salto de 3.200 a 89 casos en curso de investigación se debió, según los policías colombianos, a la decisión política del gobierno de apuntar todas las baterías contra estas organizaciones. La creación de los "Fondos de Libertad", que administra los fondos y recursos para todas las fuerzas de seguridad, así como la capacitación de los oficiales sobre todo en Estados Unidos, son las piezas clave del éxito. "Es cierto, ellos cuentan con recursos que para nosotros son inimaginables, como helicópteros blindados, por ejemplo", confió uno de los oficiales uruguayos que fue al seminario.
Pero pese a las disparidades, los policías colombianos encontraron varios puntos a favor de la Policía uruguaya.
"El intercambio fue muy importante porque nos dimos cuenta que casi trabajamos igual, la parte procedimental es casi la misma. Porque en otras policías del mundo se dividen por estados, por ejemplo México, Estados Unidos, Brasil. Para nosotros es una fortaleza que en Colombia haya una sola Policía, igual que aquí en el Uruguay", explicó Camargo.
Y el otro punto a favor, según los expertos colombianos, es que la Identificación Civil esté bajo la órbita policial. "Eso, para nosotros, es una fortaleza", asegura el oficial.
El papel de la comunidad es, en buena medida, el secreto del éxito de los colombianos. Como ejemplo de ello, Camargo contó un caso de secuestro que ocurrió hace apenas dos meses.
El secuestro de un niño de tres años, Joel, en la zona residencial de Bogotá se resolvió en apenas 24 horas. La inmediata reacción de noticieros, taxistas, mensajeros, vecinos, fue determinante. "Los programas educativos para la gente han ayudado, indiscutiblemente, a la lucha antisecuestro en Colombia", dice el oficial.
Una batalla que parece lejana, aunque también lo parecían los narcos colombianos y finalmente llegaron a Uruguay.
Consejos para no ser víctima de secuestros
La campaña antisecuestros en Colombia se asentó sobre un programa de difusión y en la confianza de la población.
El Gaula difunde una suerte de cartilla con recomendaciones para evitar el secuestro extorsivo. "Esté siempre atento, examine al detalle su entorno, informe inmediatamente a las autoridades cualquier situación sospechosa", es la primera.
"Mantenga un bajo perfil, no sea ostentoso, ni haga públicos sus éxitos financieros".
"Siempre mantenga un equipo de comunicación con usted".
"Concientice a su familia de negar toda clase de información a personas extrañas".
"Cuide y eduque a sus niños dentro del contexto de nuestra actual situación. Fomente en ellos la solidaridad y confianza en las autoridades".
"Déjelos al cuidado de personas de absoluta confianza".
"Conozca bien las amistades de su hijo, es importante que sepa con quien conviven".
"Conservar la calma es importante, el miedo que puede demostrar es la mayor arma de los delincuentes en su contra".
"Tenga en cuenta que quien paga una extorsión será extorsionado toda la vida y trabajará para siempre para los delincuentes".
El eje anti secuestro del Estado
El combate al secuestro extorsivo, provenga de una organización delictiva común o de un grupo como las FARC, está centralizado en un comando único bajo el mando del Ministerio de Defensa de Colombia. El denominado Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) está integrado por: la Policía Nacional, Ejército Nacional, Fuerza Aérea, Armada, Fiscalía, Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, Inteligencia), y el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI), que actúan coordinadamente.