Tres policías resultaron heridos tras un intercambio de disparos en una casa de masajes del barrio Buceo. Un delincuente fue herido y apresado. Otro escapó por los techos, aunque estaría plenamente identificado.
En horas de la noche del viernes la Seccional 11ª de Policía recibió un llamado por "disturbios" en una casa de masajes de Francisco Solano López esquina Humberto Primero, llamada "Las Violetas".
Dos móviles llegaron al lugar sobre las 22:45 y el agente de 2ª Enrique Georgetti fue el primero en bajarse para ir a ver lo que ocurría.
Ni bien atravesó el umbral de la casa, seguido a unos metros por sus compañeros, se le aproximó un desconocido que le dijo "está todo tranquilo, los rapiñeros ya se fueron".
Al darse vuelta para comunicarle a sus compañeros lo que le había dicho el hombre, el sujeto lo tomó del cuello y le colocó un arma de fuego en la cabeza, obligándole a arrojar su arma de reglamento al suelo.
El delincuente ordenó al resto de los policías que hicieran lo mismo, amenazando con matar a Georgetti, quien estaba inmovilizado y permanecía con un revólver en su sien.
Sus compañeros simularon tirar las armas al piso y se cubrieron tras un muro. En el interín, y en un rápido movimiento, el agente tomado de rehén logró zafarse, por lo que el delincuente le disparó a quemarropa. Comenzó entonces un tiroteo entre los policías y el delincuente. Otros dos uniformados fueron heridos de bala, al igual que el delincuente, que terminó siendo apresado.
Los funcionarios fueron derivados al Hospital Policial. A Georgetti se le diagnosticó "herida de bala en el tórax con traumatismo".
En tanto, el agente Eddy Suárez sufrió "herida de bala en miembro superior derecho" y el agente Richard Sueiro "herida de bala y traumatismo abierto de tórax".
El delincuente fue derivado al Hospital de Clínicas "con heridas de arma de fuego", según informa el parte policial.
Otro sujeto logró escapar por los techos linderos, aunque estaría identificado, de acuerdo a lo que señalaron anoche fuentes policiales a El País.