ANA PAIS
A fin de año, el Instituto Nacional de la Juventud (INJU) cumplirá la mayoría de edad, cargando consigo tres cambios de ministerio, el traslado de la mayoría de sus funcionarios de la casona de 18 de Julio y el debilitamiento de la Tarjeta Joven.
Estos impactos -tanto el cambio de locación como el declive de su viejo "buque insignia"- tienen un sesgo capitalino.
"Una de nuestras expectativas era poder dar un carácter nacional al instituto y hemos estado avanzando en ese sentido. Sin duda que nos falta mucho, no estamos diciendo que esto sea la panacea. Pero tenemos la sensación de que estamos en los primeros minutos de algo que puede tener un desarrollo mucho más importante", dijo Paola Pino, directora del INJU desde 2005.
Por ejemplo, este es el segundo año que se implementan en el Interior los programas de primera experiencia laboral y orientación vocacional.
Incluso, en este sentido, el INJU fue pionero en poner delante de cámaras a las periodistas Fernanda Cabrera e Iliana Da Silva (ver B2).
En Montevideo estos programas se desarrollan desde los años 90 y hasta hoy se forman filas de jóvenes en busca de trabajo en la puerta de la Casa de la Juventud, la histórica sede del instituto.
La casona en 18 de Julio y Fernández Crespo fue considerada por los opositores a la actual administración un emblema de su debilitamiento: cuando el Frente Amplio asumió y el INJU pasó a la órbita del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), la mayoría de los funcionarios fueron trasladados al primer piso de la sede ministerial.
Para Jorge Gandini, primer director del instituto, la elección del edificio del viejo Banco Mercantil para Casa de la Juventud fue estratégica. La zona tiene una "gran movida juvenil por los servicios que hay en el entorno, como la Universidad, la Biblioteca Nacional, Asociación Cristiana de Jóvenes, bancos y ministerios. Los jóvenes iban con facilidad. Ahora si bien está abierto al público, está muerto", dijo el actual diputado nacionalista.
El viernes a las 2 de la tarde había unos 15 jóvenes en la casona jugando al ping-pong o mirando televisión. Otros, pocos, iban al stand de Cutcsa para sacar boletos. Pero, a pesar del movimiento, el lugar daba la sensación de abandono, por la gran dimensión del hall central sumada a dos stand vacíos en el medio y a la vista de las oficinas del segundo piso con las luces apagadas.
Gandini sostuvo que la mudanza alejó a quienes trabajan en el INJU del contacto con la gente y los convirtió "más en funcionarios públicos que en jóvenes que creen en un programa que los alienta".
Pino explicó al respecto que los funcionarios que están en el ministerio "están abocados a tareas que no tienen que ver con el relacionamiento directo con los jóvenes". A su vez, es más práctico para cuestiones administrativas.
No obstante, varios funcionarios se opusieron al cambio de sede, que en su momento catalogaron como un "desmantelamiento" del INJU. Su directora minimizó el hecho diciendo que "fue un impacto como cualquier cambio, pero ya están todos trabajando en sus lugares. Creo que fue una situación concreta superada".
MÁS QUE DESCUENTOS. Hubo una época en que las actividades que apoyaba el INJU se difundían en espacios acordados en prensa, radio y televisión.
También hubo un período en que los beneficios para los usuarios de Tarjeta Joven se publicaban en un librito que incluso tenía una edición especial para el verano, el cual abarcaba desde descuentos en campings hasta carreras e institutos donde estudiar.
"La Tarjeta Joven no era un programa de descuentos para que los jóvenes compraran más barato, sino sobre todo una forma de legitimación juvenil", explicó Gandini. Encuestas de la época indicaban que 360.000 jóvenes llegaron a tenerla y más de la mitad jamás la usó. "Sin embargo la renovaban anualmente y la llevaban en la billetera", agregó.
Por eso resultaba más fácil transmitir a los jóvenes un mensaje de salud firmado por el INJU que por el Ministerio de Salud Pública, ejemplificó el actual diputado nacionalista.
La directora Pino terminó con la concepción de "caballito de batalla" que tuvieron las anteriores autoridades del organismo: "En este momento tenemos un gran despliegue de programas y proyectos, donde la Tarjeta Joven es uno de ellos, y tampoco con una de las mayores calificaciones".
Para Gandini, "este gobierno perdió la oportunidad de utilizarla porque está constreñido por su orientación ideológica, particularmente de la que dirige el instituto y que está estrechamente vinculada al Partido Comunista. La perciben como un mecanismo del capitalismo orientado al mercado del consumo, y no entienden que es un vehículo para estar cerca de cientos de miles de jóvenes".
De todos modos, el INJU ya está anunciando para la primavera el relanzamiento de la Tarjeta Joven. Además de los descuentos y beneficios en educación, comercios y salud, los usuarios podrán optar por tramitar una con sistema prepago del Banco República.
El objetivo es que la obtengan 300.000 jóvenes entre 14 y 29 años al año de que entre en funcionamiento.
La idea de darle una real utilidad a la banda magnética de la tarjeta no es novedosa. En 2001 se anunció que el producto brindaría distintos préstamos de Banco Acac a tasas 10% menores a las comunes y tarjetas de crédito sin costo.
Como no dio resultado por la crisis económica que se desató poco después, en febrero de 2005 el INJU hizo un nuevo convenio. La Tarjeta Joven permitía abrir cajas de ahorro en el Banco República sin montos mínimos ni gastos de administración. El nuevo plan también sucumbió.
ROTACIONES. Los sucesivos cambios de logo del INJU y de la Tarjeta Joven son sólo la prueba visible del -mayor o menor- esfuerzo por revitalizarlos durante los distintos gobiernos.
El instituto que en los inicios del gobierno de Luis Alberto Lacalle fue creado dentro del Ministerio de Educación y Cultura, pasó a depender del de Deporte y Juventud en el de Jorge Batlle, para luego formar parte del Mides tras su creación en el actual período.
Según Pino, "el Mides lo caracteriza de forma diferente, dándole a las políticas de juventud una impronta transversal e integral. Nos facilita la articulación interinstitucional tanto dentro del gobierno nacional como en los departamentales, y sobre todo en el trabajo más local".
Por su parte, Gandini explicó que el instituto fue creado para articular y generar políticas de juventud dentro de los organismos. "El INJU tenía el vínculo con los jóvenes y necesitaba la especialidad en la materia", por lo que hacía acuerdos con el Ministerio de Vivienda, por ejemplo, para facilitarle a los mayores de 18 y menores de 29 el acceso a viviendas. "Mientras eso funcionó el instituto fue un gran potenciador de recursos públicos", opinó.
En cambio, "integrado al Mides es concebido como una herramienta para sus objetivos. Pero el INJU no tiene vida propia, no tiene independencia para recorrer transversalmente la sociedad", dijo el representante nacionalista.
La pérdida de protagonismo del INJU, que en Montevideo fue sustituido por la Secretaría de Juventud de la intendencia, también estuvo vinculado con un par de designaciones cuestionadas mezcladas con acusaciones de irregularidades.
En 2004 el director del INJU, Pablo Scotellaro, fue removido del cargo debido a "caos y desprolijidades administrativas" en su gestión. Un año antes, integrantes del ámbito universitario se habían resistido a su designación, enviando cartas a los medios de comunicación y ministerios.
Fue en parte por ello que la titular del Mides, Marina Arismendi, dijo en un acto en 2006 que el instituto fue creado para el "acomodo", los "chanchullos" y la "politiquería". Poco después trascendió que el novio de su hija había sido contratado para el INJU. "Me parece que en ningún lado está prohibido enamorarse. Espero que dure porque a mí me gusta como candidato a yerno", respondió Arismendi ante las críticas. El candidato es, hoy en día, asesor de la dirección.
Más allá de los tropiezos, el INJU busca cumplir la mayoría de edad rejuvenecido.
Llamados a cargos y proyectos
El INJU llama a organizaciones sociales a diseñar y ejecutar un espacio de orientación en salud sexual y reproductiva con enfoque de género dentro de la Casa de la Juventud. Sería dos veces por semana con un total de seis horas, por $ 12.000 mensuales. El plazo cierra el lunes 14.
Para el programa "Arrimate al carné" se seleccionarán 100 propuestas locales de promoción de salud integral y del control de salud de adolescentes. Cada proyecto aprobado contará con un máximo de $ 3.000 para viáticos. Además, se premiará a los dos proyectos más innovadores con cuatro días y tres noches de campamento con todos los gastos incluidos. Vence el lunes 28.
Hasta el jueves 31 hay tiempo para inscribirse en los dos campamentos que se desarrollarán en Las Cañas (18, 19 y 20 de setiembre) y Santa Teresa (24, 25 y 26 de octubre), en los que jóvenes del Interior tendrán la posibilidad de mostrar y compartir sus producciones e inquietudes artísticas.
Ayer venció el plazo de inscripción del llamado para selección de nueve referentes territoriales de las políticas de juventud a desempeñarse en el Interior. La remuneración es de $ 10.487 por 30 horas semanales.
Las cifras
$ 15: Es la cantidad de pesos que tiene asignado el INJU de presupuesto. Del total, $ 300.000 son para apoyar actividades juveniles.
300 mil Es la cantidad de Tarjeta Joven que llegaron a circular en los primeros 5 años. La mitad no la usó, dijo Gandini, entonces director.
La primera experiencia laboral
Iliana Da Silva
Periodista
En 1993 hacía un trabajo de televisión para la facultad en el Mercado del Puerto y entrevistó (sin saber quién era) a Jorge Gandini, entonces director del INJU. Así se enteró del casting para presentar las actividades del instituto en el informativo de Televisión Nacional. Para la periodista, "la posibilidad de entrar a un medio fue genial, estoy súper agradecida. Guardo un lindo recuerdo de esa época".
Fernanda Cabrera
Periodista
Cuando tenía 18 o 19 años y cursaba primero de facultad, un compañero le sugirió que participara en un casting para conducir el espacio del INJU en Televisión Nacional. Aunque su idea era ejercer el periodismo escrito, se presentó y quedó seleccionada para la misma tarea que había desempeñado Da Silva. "Allí aprendí las primeras herramientas en televisión", contó la actual periodista de Teledoce.
Carlos Enciso
Diputado
A fines de 1990, cuando todavía no era INJU sino Centro de Información a la Juventud, el actual diputado nacionalista por Florida ingresó como responsable del departamento de programas para el Interior. "Con 24 años fue mi primera experiencia en la función pública. Y si bien el sueldo y el cargo inicial eran endebles porque estábamos como becarios, la responsabilidad era grande", contó.
Para ir de paso o para quedarse a aprender
"La Caja", no es un nombre despectivo para la sede del INJU, como afirmaban los funcionarios que manifestaban contra el "desmantelamiento" y la "privatización" del Instituto Nacional de la Juventud (INJU) en el blog afinju.weebly.com, a fines del año pasado. Es el programa Casa Abierta a Jóvenes y Adolescentes, que diseñó el INJU y es co-gestionado por la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), que ganó un llamado del Instituto.
Paola Pino, directora del INJU, señaló que el programa tiene tres líneas de acción. Por un lado, se brindan actividades de formación como talleres de murga o de fotografía. En segundo lugar, se mantiene un espacio abierto para los jóvenes que puedan pasar por la puerta y entrar, con ofertas como el ping pong y educadores que atienden de una manera más recreativa. En tercer lugar, se realizan espectáculos puntuales, como funciones de teatro, música o cine.
En las vacaciones de julio se intensificaron las propuestas. Entre las muchas actividades, hay talleres de teatro (lunes 14 horas), danza (martes, 17:30), percusión (miércoles, a las 17), murga (miércoles, a las 19) radio (jueves, 16 horas), cine a las 17 horas y espectáculos musicales de hip hop, folc climático, o música clásica.
También se incluyen propuestas de capacitación laboral de Projoven y talleres de Orientación Laboral brindados por la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (martes, jueves y viernes, de 11 a 14 horas). El cronograma de actividades está en www.inju.gub.uy.
Del "divino tesoro" a la madurez política
El concepto de juventud, tal y como se maneja hoy es, valga la redundancia, joven. No es sino hasta la segunda mitad del siglo XX que eso que la Real Academia Española define como "edad que se sitúa entre la infancia y la edad adulta", consiguiera unas señas más precisas.
La década de 1960 con su explosión de música, psicodélica, vestimenta no convencional, su incidencia en todas las disciplinas artísticas puso definitivamente el foco sobre esa franja de humanidad que ya no es niña y aún no es adulta. El mayo del 68 francés le dio, además, una identidad política.
El sociólogo francés Pierre Bordieu analizó el concepto "juventud" en relación directa con los usos del mismo y sus distintos sentidos. En un sentido sociológico, en relación con prácticas culturales específicas; en el sentido cultural, en relación con la organización de las relaciones sociales, y por último en el sentido biológico del término.
Una derivación directa del concepto tiene que ver con las "políticas de juventud" que comenzaron a plasmarse en las últimas tres décadas del siglo XX. En Uruguay sus antecedentes se ubican en 1983, aún bajo la dictadura militar, cuando a impulso de organizaciones juveniles y no gubernamentales se crea el Comité No Gubernamental Preparatorio del Año Internacional de la Juventud. Pero no será sino hasta 1987, con el primer gobierno democrático, que se cree una Coordinadora de la Juventud.