JOSÉ MASTANDREA
Se mataron a goles. Pero también se suicidaron con el empate porque el 3 a 3 alejó a Peñarol y a River de la punta de la Liguilla y de la Copa Libertadores de América. Ahora dependen de los demás. Y eso, en un torneo corto como éste, es un arma de doble filo.
River, el de "JR", fiel a su estilo, planteó el partido ofensivamente. Veloz, dinámico, explosivo, el equipo del Prado llegó rápido a la apertura del tanteador. Una gran jugada de Silva por izquierda, ambientó otra notable maniobra de Bruno Montelongo dentro del área. Golazo cuando apenas iban 7 minutos de juego.
River atacó. Y casi logra el segundo tras un disparo de Souza que dio en el caño derecho del arco defendido por Biglianti.
Pero Peñarol no se quedó. El conjunto de Mario Saralegui (con Arias y Manrique como zagueros y Bajter en el medio) salió a buscar la igualdad, con más ganas que fútbol. Y llegó. A los 10 minutos, un centro en el área darsenera, varios rebotes, el empuje de Álvarez y la aparición de Carlos Bueno para decretar el tempranero 1 a 1.
River sintió el impacto y fue otro. Peñarol creció en la cancha y manejó el partido con un Pacheco inspirado.
El encuentro se hizo abierto, de arco a arco y allí empezaron los problemas para Gustavo Siegler.
Hubo un penal para cada lado, empujón a Giménez en el área aurinegra y otro a Bueno en el área darsenera.
Después, otro a Silva cuando se internaba en el fondo de Peñarol.
Con tantos desatinos, el partido no se descarriló. Los dos apelaron al fútbol, a la pelota bien jugada al ras del piso.
Así llegó el segundo gol de Peñarol. Aguirregaray mandó una pelota por bajo al área, Bueno no llegó pero sí Pacheco que tocó suave, al segundo palo de Hernández. Pero cuando los hinchas aurinegros no terminaban de festejar, Souza, en gran corrida, marcó el sorpresivo 2 a 2.
El complemento fue casi una réplica de la primera parte. Con los dos jugados al ataque. Sin embargo, el 3 a 2 de River llegó tras una mano (sin intención) de Manrique. El árbitro pitó penal. Y Montelongo no perdonó.
Peñarol tuvo que volver a remar. Cuatro minutos más tarde, un centro de Pacheco, cayó en el corazón del área y en la cabeza de Manrique que no erró y marcó el 3 a 3. En el Centenario se vislumbraba otro triunfo aurinegro, tal como había acontecido en el Clausura.
Pero, River se defendió como nunca y cuando contragolpeó creó peligro.
A un minuto del final, Mario Álvarez vio la roja (estaba amonestado). Fue un golpe duro para Peñarol, mucho más que el empate.
La cifra
77 Minutos iban de juego cuando Siegler le anuló un gol a Bueno. El partido estaba 3-3. Cobró foul del "Pollo".
El árbitro
Gustavo Siegler
No pitó tres penales. Dos en el área de Peñarol y uno en la de River. Mal.