CONSULTORA SERAGRO
La inflación pegó un salto en junio, llegando a 1,28% en el mes y a 8,4% en el año. El aumento en el costo de la energía, que se trasladó a las tarifas de ANCAP y UTE, explicó la mayor parte de la suba.
Los alimentos también subieron, pero no todos. Mientras las verduras subieron 15% en el mes, las carnes (uno de los productos más "sensibles") se mantuvieron e incluso bajaron.
El caso más notorio fue el del pollo, que bajó más de 6%. En estos días, el precio de este producto seguramente subirá, pues están aumentando sus costos, particularmente la alimentación (que representa cerca del 60% del costo total).
Los precios del maíz y la soja han marcado nuevos récords en el mercado internacional, que es referencia directa para el mercado local. Pero quienes trabajan en el sector opinan que el precio no subirá mucho más allá de 50 $/kg, pues la oferta es alta.
El año 2007 había marcado un descenso importante en la producción de carne de pollo, que apenas superó las 50.000 toneladas.
El aumento en los precios y el encarecimiento del pollo respecto a otras carnes, produjeron una reducción en el consumo. También incidió el operativo antievasión que montó la DGI, que redujo la producción en varias plantas.
MÁS PRODUCCIÓN. Superadas esas instancias, la producción se recuperó a comienzos de este año y esto se sostendrá en los próximos meses, por lo que puede estimarse que la producción se recupere hacia las 60.000 toneladas anuales, cerca del récord histórico del 2006.
Con el aumento de la producción, el precio baja y el consumo sube, de tal manera que hoy supera los 20 kg/habitante/año, un récord histórico. La carne de pollo ha avanzado como carne sustituta de la vacuna, que se va al exterior seducida por los altísimos precios.
En este panorama también incide la reciente puesta en actividad de la planta de la ex Granja Moro (una de las mayores del país) hoy en manos de la firma Tres Arroyos, de Argentina.
Esta oferta agregada está incidiendo en el mercado, con más producción y menores precios: la nueva firma busca su espacio en el mercado local y ofrece precios atractivos.
La planta funciona hoy a media máquina, pero su potencial de producción es muy alto.
Esto suscita temores por parte del resto de los productores, que teme que se dé un efecto parecido al de Mi Granja en la manzana: un proyecto exportador que, ante las dificultades en la colocación externa, vuelca su producción al mercado interno. Sin embargo, Tres Arroyos, junto a otras empresas, está exportando firmemente.
MÁS EXPORTACIÓN. Lograr negocios de exportación en expansión es clave para el crecimiento de la producción avícola en Uruguay.
El mercado interno puede tener una mayor expansión, pero la posibilidad de hacer crecer el negocio en forma relevante, es exportando.
En este plano, el panorama es alentador: los precios de exportación se ubican en torno a 2.000 US$/t, Brasil (el mayor exportador mundial) tiene precio altos y la demanda en Rusia, Venezuela y Europa, es alta.
Así, las exportaciones uruguayas de carne de pollo (hasta ahora incipientes) muestran un crecimiento. Mientras en todo el año 2007 no se llegaron a exportar 1.500 toneladas, en lo que va de este año ya se exportaron casi 2.000 toneladas, a un ritmo actual de 2 a 3 contenedores por semana.
Tres Arroyos es el principal exportador, con más de 1.200 toneladas, mientras Calpryca ha exportado casi 800.
CUESTIÓN DE GRANOS. Así como los molineros respecto al trigo, los productores de pollo ven con preocupación que parte de la producción de maíz se exporte inmediatamente de cosechada, lo que obliga luego a importar maíz, más caro.
La pregunta es ¿por qué no lo compran los avicultores, en lugar de exportarlo? Obviamente, hay de por medio costos financieros y de almacenaje (el maíz se cosecha en un momento del año y luego se consume mes a mes), que no todos los productores quieren o pueden cubrir.
Mecanismos como los warrants y acuerdos entre avícolas y agricultores son las herramientas para superar este asunto, si es que los empresarios así lo deciden.
Algunos esperan una actitud más firme del BROU para ofrecer warrants (financiamiento con garantía del grano depositado), a costo accesible.
La cifra
20 kilos por habitante y por año es el actual nivel de consumo de pollo en el país. Se llegó así a un récord histórico para el producto.