El Ministerio de Salud Pública (MSP) obligará por decreto a que cada institución mutual instale una Comisión de Seguridad del Paciente. El director nacional de Salud, Jorge Basso, explicó que la iniciativa tiene dos grandes objetivos: "uno es trabajar sobre el tema del error médico, y el otro es apuntar a fortalecer los registros médicos", señaló.
Basso explicó que la idea es que cada institución pueda identificar con facilidad, y en base a protocolos, cuáles son los momentos en los que se producen los errores médicos.
"Partiendo de la base de que el error de estos profesionales es inherente a la condición humana, si se logra identificar y sistematizar dónde y cuándo se producen los mismos, los podemos evitar", señaló.
Además, la comisión será encargada de diseñar determinados protocolos que conduzcan a minimizar las posibilidades de riesgo durante la práctica de la medicina.
El jerarca puso como ejemplo lo que ocurre con los pilotos y la aviación donde, entre otras cosas, está claramente estipulado cuántas horas de sueño son recomendables para potenciar su desempeño y evitar errores.
Al trabajo sobre errores médicos se lo vinculará con las auditorías de las historias clínicas. "La idea es que el Ministerio haga un monitoreo de esas comisiones que seguirán las historias clínicas para tener una noción de como está funcionando el sistema.
El decreto será firmado en la próxima semana.
Más Metas. Por otra parte, Basso informó que a partir de agosto, cuando caduquen los contratos de las mutualistas con el Banco de Previsión Social (BPS), la Junta Nacional de Salud (Junasa) al firmar los nuevos contratos, agregará, como contrapartida y a modo de incentivo, nuevas metas asistenciales que deberán ser cumplidas por las instituciones.
Si bien se continuará haciendo foco en la atención primaria y controles de las embarazadas y los niños de hasta 14 meses, se incorporará la atención a pacientes crónicos, básicamente quienes sufren diabetes e hipertensión. "Hay un perfil demográfico con fuerte porcentaje de crónicos, un 8% de la población es diabética y un 34% es hipertensa", destacó.
Basso resaltó que en ese intercambio de información con las instituciones sobre el cumplimiento de metas asistenciales -y también sobre los mecanismos para cumplirlas-, se está actuando con cautela al momento de identificar los ideales en calidad de atención.
"El pago por performance parece una cosa bien interesante, pero también tiene sus riesgos", explicó. "En realidad cuando uno identifica las áreas que va a estimular uno está marcando la cancha. Y puede correr el riesgo que las instituciones descuiden otras áreas. Eso se conoce como el efecto lupa", señaló.
Dijo que los sistemas a implementar en ese sentido deben ser serios y la información que provenga desde las mutualistas tiene que ser monitoreada. "El diseño tiene que tener en cuenta que la información sea cierta y, sobre todo, verificable", agregó.
Basso resaltó que hay instituciones que están haciendo un fuerte énfasis en todos los sistemas de registro y en el cumplimiento de las metas asistenciales propuestas.