POR LUIS VENTURA
Miradas
¿Cuántas veces lo dieron por muerto? ¿Cuántas otras veces se quisieron quedar con su trono?... ¡Un montón! Pero lo cierto es que Nito Artaza todos los años vuelve a sacar sus ases de la manga, siempre se las ingenia para mantener el liderazgo que dibujó desde que se hizo empresario teatral. Lo han criticado, lo han atacado, pero en la fría ficha de su historia no fueron pocos los espectáculos y los elencos que terminaron consagrándose, aún en los tiempos donde los cuestionamientos lo hacían blanco de varias debilidades.
Por eso elegí a Nito como tema de estas líneas, porque el tiempo pasa y él perdura y reina en la calle Corrientes y en Mar del Plata como hace más de una década. Sobrevive a la jungla del mundo teatral, con los riesgos y peligros que están agazapados.
Pero Nito siempre está. Cuando formó rubro con el Negro Alvarez como empresario, muchos veían su final cuando el cordobés decidió abandonarlo. Pero Artaza se las ingenió para poner a Cherutti, (entonces el "Pirucho" de Sofovich) a imitar a Sandro. Una vez más, Artaza formó un rubro que parecía inquebrantable y eterno. Porque con Miguel Angel recaudaron y triunfaron. Y con ellos estuvieron Isabel Sarli, Cecilia Milone, Karina Mazzocco, Graciela Borges, Graciela Alfano… Hasta que Artaza y Cherutti terminaran divorciados.
Nuevamente, la separación de Miguel parecía el final para Nito, pero éste se asoció a Moria Casán para iniciar otro rubro perdurable que le permitió recaudar fortunas. Por el elenco desfilaron Nicole Neumann, Ingrid Grudke, Valeria Lynch…
Pero también llegó el final y Artaza se separó escandalosamente de Moria y todo trataba de decir que no podría repetir el éxito y, una vez más, Artaza redobló su apuesta y quiso quedarse con Susana Giménez, a quien le ofreció un millón de dólares al aire, después dibujó a Antonio Gasalla para que encabezara junto a Luciana Salazar y él en Mar del Plata, y recaudó millonadas.
La historia se repetía y es Gasalla quién se marcha por un acuerdo anterior que tenía en el Maipo, para que Artaza frotara su lámpara mágica y convenciera a Cacho Castaña, para que dejara sus giras y lo acompañara en el invierno. Y si le faltaba algo, se las ingenió para quedarse con la lengua filosa de Polino en una de las claves de este nuevo espectáculo que Artaza ofrece en el Broadway. Aunque se siga llamando Cristina en el país de las maravillas, aunque los chistes sean los mismos, el producto es de máxima calidad… Cuántas veces te mataron, cuántas se murió, pero Artaza está más vivo que nunca. Chau, hasta el Sábado… Show.