Por: Analía Filosi
Siempre hacemos recreaciones y dependen un poco de lo que el programa necesita", explica Milton Dujó, responsable de todo lo que tiene que ver con las imágenes (dirección, cámara, edición) de las reconstrucciones de situaciones que aparecen en Víctimas y victimarios (Canal 10, jueves a las 21 horas). Codo a codo con él trabaja Rossana Carrasco, al frente de la producción de estas pequeñas representaciones que ayudan a entender los casos policiales abordados por el programa que conduce "Nano" Folle. "Los productores principales del programa -Luis Castro y Anabella Pinilla- nos dicen `pensamos recrear determinada cantidad de puntos, que son los importantes en la historia`. Entonces, basándonos en el expediente, si lo tenemos, empezamos a trabajar", continúa Dujó. Ese es el punto de partida para que, mientras el realizador va craneando cómo contar la historia en imágenes, Carrasco se ponga manos a la obra en busca de locaciones, actores, vestuario y varios etcéteras más.
Cada recreación se transforma en una mini ficción, de las que la reconstrucción del accidente entre el camión y la familia de Canelones que iba de campamento a Durazno es catalogada por el equipo de Víctimas y victimarios como una "superproducción". "Fue súper complicada por la cantidad de actores que implicaba, el lugar, que era de noche… Hacer un accidente es siempre muy difícil, además de que no íbamos a recrear el accidente en sí. Lo más importante no era el choque, sino el antes y el después", detalla Dujó recordando que el accidente se limitó a mostrar "el negro, el sonido y luego el silencio total".
Para el antes, la decisión fue hacer una edición en paralelo entre lo que estaba pasando con la familia y amigos, preparándose para salir de camping, y el camionero, con su parada antes de hacerse a la ruta. Precisamente esta entrega de Víctimas y victimarios es el ejemplo típico de cuando la recreación se vuelve el eje del relato porque "no había una cantidad de nota enorme en que sostener el programa, entonces la recreación cobraba una importancia fundamental", explica el realizador. Importancia que también le proporcionaba el hecho de que no se supiera muy bien cómo habían ocurrido las cosas. "El clímax de la recreación estaba en el después del accidente", agrega Dujó.
LOCACIONES. Por lo general, las recreaciones no se realizan en el lugar de los hechos, sino que se buscan sitios que se le parezcan y que son visitados previamente. Para el programa del accidente, las razones eran bastante obvias: era lejos de Montevideo y, además, no se puede cortar la ruta para un programa de televisión. Entonces se eligió un tramo de la Ruta 8 de Pando que no se utiliza más. "Depende del lugar que elijas a quién le pedís permiso, por ejemplo a locaciones de la Intendencia de Montevideo. En este caso hablamos primero con el Ministerio de Transporte, pensando que era con ellos, y después con la Intendencia de Canelones", explica Carrasco recordando como anécdota que la comuna olvidó avisarle a Policía Caminera y ésta se apareció en la recreación creyendo que había un accidente de verdad.
ACTORES. A la hora de elegir a los actores que protagonizarán estas pequeñas historias reales, se busca que sean lo más parecidos posibles a quienes van a representar, aunque no aparezcan en primer plano. De todas maneras, salvo casos en los que se trate de personas conocidas, no es una condición necesaria. "Trabajamos con Hugo Blandamuro, que da clases de actuación. Por ejemplo, para el programa de Jorginho Gularte, le llevé una foto para que buscara a alguien parecido. Pero para los secundarios no es necesario", señala Carrasco.
No hay ensayo, simplemente se les indica a los actores sus movimientos. "A muchos les encanta saber el detalle de la historia y está bárbaro. Pero como van llegando de a uno, llega un momento que contaste la historia quince veces", apunta Carrasco. "Además, hay actores con buena voluntad que empiezan a cuestionarte cosas, como que en la vida no actuarían así, y tienen razón. Pero así fue que pasó. Ahí nos damos cuenta de que cuando hacemos ficción nos matamos por justificar cada cosa que pasa y en la vida real no es así", agrega Dujó. Los actores colaboran además aportando vestuario, aunque cuando es muy especializado (caso "Mala Praxis") se le proporciona.
También en el tema actores el caso Ortiz (accidente) fue el más complicado hasta el momento. "Fue un trabajo difícil porque era de madrugada, ya que todo había pasado de noche. Era difícil para los actores porque tenían que estar tirados en el pasto, respirando el humo del gasoil del camión que seguía prendido… Se trata de cuidarlos mucho, sacarlos del lugar si hace frío y traerlos recién cuando está la toma pronta". Por una noche de trabajo, como la del caso Ortiz (de las 7 de la tarde a las 6 de la mañana), los actores cobraron 800 pesos cada uno, además de recibir las comidas correspondientes.
FIDELIDAD. El programa del accidente también está a la cabeza en la lista de elementos que hubo que conseguir. "Eran muchas cosas y debía parecerse mucho a la realidad. No podés `mentir` tanto porque si se trata de ilustrar al público, que es el objetivo de las recreaciones, tenés que mantener las distancias de los cuerpos, dónde cayeron, en qué lugar quedó el camión, de qué lado venía uno y el otro… porque sino sería ficción", remarca Dujó. De todas formas, en algunos objetos no es necesario ser tan estricto con la realidad. Para este programa, por ejemplo, se consiguió un camión que poco tenía que ver con el del accidente, pero eso no cambiaba las cosas. "El verdadero era rojo y conseguimos uno blanco, aquel tenía una cantidad inmensa de rolos y éste sólo diez". En estos casos, lo que se hace es apelar a determinados encuadres para disimular esas diferencias o carencias. "A veces me pasa que desesperadamente necesito un primer plano y no tenemos porque no mostramos a los actores en planos enteros", acota Dujó, "entonces tenemos que sustituirlos por planos detalles, como de los ojos o la boca, que no es lo mismo. Y sucede que pasamos de un plano enorme a un detalle y queda un salto impresionante. Hay que mentir los encuadres y lleva pila de tiempo". Grabar esta recreación insumió tres días, teniendo en cuenta contratiempos como una lluvia que retrasó la filmación del accidente.
FÁCIL O DIFÍCIL. Un elemento clave para simplificar la recreación es contar con el expediente policial, donde todo se relata y describe hasta en su más mínimo detalle. "Pero hay muchos otros casos en que nos basamos en los testimonios, de las víctimas o de los victimarios, y muchas veces no coinciden. Es como en la vida diaria, donde la subjetividad hace que las cosas se vean de distinta forma. Ahí es donde se nos generan los problemas, llegar a un intermedio para contar la historia", cuenta Dujó y Carrasco señala como ejemplo el programa sobre Marcelo "El Pelado" Roldán. "La esencia del asalto a la vinería no cambia aunque las versiones se contradigan, pero para nosotros sí importa porque no sabemos cómo poner a los actores", explica. "Es más, a veces nos damos cuenta de que determinadas cosas son ridículas, que no pueden haber pasado así, entonces Rossana llama a los protagonistas. Nos pasó con el caso Natalia Martínez y la ubicación de los autos", acota Dujó. Aún no han llegado al punto de hablar con los encargados de reconstrucciones de la Policía, aunque su trabajo se ha tenido en cuenta para algunos programas. "En el caso Martínez aparecía un auto que los testigos no habían visto y que salta en la reconstrucción de la Policía. También sirvió para el caso Aguirre -`Mala praxis`- porque en el expediente estaban todas las fotos de cómo había sido la operación a partir de la reconstrucción que ordenó el juez. Fue la que hicimos más rápido, en tiempo récord".
El caso Aguirre trae a colación el tema de la mayor o menor fidelidad en los movimientos de las recreaciones. Al tratarse, en este caso, de una operación médica, era necesario mantener cierto rigor. "Lo hicimos en el Hospital Italiano y contamos con la ayuda de las nurses de piso, que nos asesoraron. Nos iban diciendo paso a paso cómo era que trabajaban y quedó exacto porque cuidaron hasta el más mínimo detalle, a veces hasta demasiado", recuerdan.
Otra cosa que no han hecho es llevar a los protagonistas reales a las reconstrucciones, algo que prefieren evitar de acuerdo a la experiencia de Carrasco cuando hacía recreaciones en Memoria colectiva, el programa de María Inés Obaldía. "Cuando recreamos el incendio de la UTE, llevé a la mujer que sobrevivió y se sintió muy mal".
DETRÁS DE. "Normalmente las reconstrucciones se parecen muchísimo a lo que pasó, podemos tener algún error, pero que no hacen a la esencia del hecho", destaca Dujó, quien trabaja con una o dos cámaras, dependiendo del tamaño de la reconstrucción. "Cuando son muy grandes, una cámara hace los planos generales y la otra los planos cortos de la misma acción, para tener continuidad". A ellos se suma un iluminador con su propio equipo, de dos, tres o más asistentes. La cantidad de gente también depende del tamaño de la recreación aunque admiten que el equipo básico es muy reducido -por lo general son más actores que gente detrás de cámaras- y muchas veces termina haciendo tareas impensadas. "Una vez tuvimos que pintar unos revólveres plateados, que eran retruchos, con un marcador que salimos corriendo a buscar", cuenta Carrasco.
No les ha sucedido de tener que descartar alguna reconstrucción, "vamos con una lista de cosas que podrían salir mal, entonces llevamos todo bastante digerido de antes. Por lo general, hago un guión técnico y un dibujo de planta con las medidas y posiciones de cámaras. Eso ahorra tiempo porque, mientras trabajamos en un set, los iluminadores pueden ir preparando el siguiente. Ocurre mucho cuando trabajamos en interiores", explica un Dujó que sus compañeros definen como muy detallista. "Pasa que también intento que los planos de las recreaciones se parezcan a los de las notas, para que el programa tenga una unidad. En las notas hacemos planos en los que la cámara pasa por atrás de objetos, escondida, jugando con reflejos de espejos. Entonces trato de mantener lo mismo en las recreaciones". Lo mismo procura con el uso de los colores, donde la paleta de las recreaciones trata de mantener los tonos fríos del resto del programa. "La idea es que la veas y sepas que es Víctimas y victimarios".
También sirve como insumos ver las series CSI -Dujó es seguidor de ellas- o las recreaciones de The History Channel y A&E Mundo. "Un forense nos contó que una vez había resuelto un caso viendo CSI, lo que confirma su rigor científico".
Tanto Dujó como Carrasco coinciden en destacar que la clave de todo está en el trabajo en equipo, en saber muy bien como trabaja el otro y respetar sus características. "Es fundamental para funcionar bien". Y también tienen claro que hacer este trabajo los ha tocado desde el punto de vista humano. "A mí me cambió la cabeza la forma en que veo los casos, en el sentido de entender a los victimarios. Siempre la primera mirada es juzgarlo, pero después, cuando le hacés la nota y las reconstrucciones, empezás a entender otras cosas que pasaron, su cabeza, cuando desde afuera pensabas `a este tipo hay que matarlo`. Empezás a entender que muchas veces fue víctima también. Y ni que hablar del lado de las víctimas, a veces sufrís pila. Me cuesta mucho no llevarme eso a mi casa y me digo que tengo que hacer de cuenta que es trabajo. Pero por otro lado, pienso `¿está bien que no me bajonee?` Capaz que está bueno que me siga impresionando porque demuestra que soy humano. El día que me deje de impresionar capaz que paso a un nivel que no quiero estar", concluye Dujó sobre un trabajo bastante más complicado de lo que uno imagina.
Más ejemplos de recreaciones en TV
"Voces anónimas" (Canal 12, domingos, 23 hs.) es otro de los programas de TV que realiza recreaciones, pero para contar historias y leyendas. Guillermo Lockhart -conductor- y Daniel Savio, además de compartir la dirección general del programa, son los encargados de las recreaciones. Lo que hacen es seguir el guión preparado por la producción. Lockhart se ocupa de conseguir las locaciones y cuidar que no falte nada. Los actores no son profesionales y lo que hacen con ellos es un "intercambio": ellos ofrecen su imagen y "Voces anónimas" les da difusión. La cantidad de días que insume cada recreación depende de muchos factores, como ser la distancia de las locaciones y el clima. También tiene que ver el uso de efectos visuales y maquillaje, a cargo de Roberto Parada y Sandra Ríos. Cuentan, por ejemplo, que el año pasado hubo que realizar un hombre lobo de cerca de dos metros de altura y eso llevó varios días. Otro ejemplo de programa con recreaciones es Naufragios (Canal 5, domingos, 8 hs)
VV
LAS RECREACIONES
Natalia Martínez: Salida del baile, búsqueda de Natalia por parte de las amigas, testigo a caballo que ve una pareja.
Violencia doméstica: Escena de violencia de Fernanda Rial, familia reunida en Navidad.
Jorginho Gularte: Casamiento en W.Lounge, supuesta golpiza.
Mala praxis: Operación de Rodrigo Aguirre, salida de Emiliano del quirófano.
Choque Florida: Previa, accidente y rescate.
Muerte inesperada en lactantes: Muerte de un niño y su velatorio.
Marcelo Roldán: Copamiento a una familia, asalto a una vinería y primer asesinato del "Pelado".
Pablo Borrás (no emitido aún): Todo el múltiple homicidio de Colonia.
Gladys De León (no emitido aún): Asesinato del garrafero, interrogatorios.
EQUIPO:
Conducción: Aureliano "Nano" Folle.
Producción General: Luis Castro y Anabella Pinilla.
Producción Periodística: Mauricio Almada y María Laura García.
Dirección de recreaciones, cámaras y edición: Milton Dujó.
Producción Recreaciones: Rossana Carrasco. Iluminación: F. Olivet
Asistentes de Producción: Marcela Straconi y Luciana Isnardi.
Locución: Julieta Negri.