Por: Analía Filosi
Hace 13 años que Nicolás Pauls (32 años) es actor, pero recién hace cuatro que siente que disfruta de esa condición. ¿Y saben dónde tomó conciencia de esto? En Montevideo, el año pasado, filmado la película Paisito. "Estaba sentado en el hotel, escuchando música, una noche después de una ardua jornada de rodaje, y tuve mucha claridad para entender lo bien que lo estaba pasando. Ante esa sensación me empecé a preguntar cosas, como ser hacía cuánto tiempo había empezado a pasarla bien con la actuación y la respuesta fue que no hacía mucho, empecé a disfrutar plenamente hace cuatro años", recuerda por teléfono desde Buenos Aires. Enseguida aclara que eso no quiere decir que antes no disfrutara de sus trabajos, "pero mi estado y mi humor eran mucho más inestables. No significa que hoy esté absolutamente estabilizado, pero es como que desde hace cuatro años hubiera aceptado que también soy actor". Hasta ese momento, Nicolás siempre se definía primero como músico; hoy músico y actor están a un mismo nivel, "no tengo necesidad de poner una de las dos profesiones adelante".
Precisamente, la actuación domina casi todas las horas de su presente porque se embarcó nada menos que en la realización de una tira, Casi ángeles (Canal 4, lunes a viernes 18 horas). "Es una experiencia totalmente nueva. He hecho varias miniseries, alguna que otra tira, y todas, en algún punto, eran muy similares, no digo en los guiones, sino en el vocabulario. En este caso, hacer un programa dirigido a otro público, es una energía nueva y renovadora para mí". A lo que el actor hace referencia es a la condición de tira juvenil de Casi ángeles donde a él, esta vez, le toca ser parte del elenco adulto. "Es un cambio realmente considerable. Yo trabajo como actor hace 13 años, que puede ser nada, pero para los actores jóvenes de la tira es mucho. Para ellos eso es un actor experimentado y yo me considero un actor muy poco experimentado en realidad. Me parece que, en general, las cosas en la vida se aprenden después de hacerlas toda la vida. Después de filmar cuarenta películas o de grabar cincuenta discos, creo que ahí decís `¡ah! Es por acá la cosa, ¿no?`. Creo que así habría que abocarse a las cosas, con una humildad y voracidad de aprender. Pero está bueno saber que alguien se está apoyando en vos", admite quien por muchos años estuvo en el lado de los elencos jóvenes de las historias de televisión.
EL SÍ. Esa constante transformación que Nicolás viene viviendo desde hace unos años, se acentuó un poco más hace dos, cuando nació su hasta ahora única hija, Olivia, y tuvo mucho que ver en que aceptara hacer un producto que algunos califican como liviano. "Algo en mi mirada del mundo se modificó, empecé a alejarme de cierto resguardo por algunas cosas que, en definitiva, lo único que hacía era llevar a que dijera que no sistemáticamente a proyectos que me iban llegando. Después me daba cuenta de que había perdido la posibilidad de hacer algo que podía ser interesante". En ese momento, se hizo recurrente el recuerdo de lo que le decían sus padres cuando era chico respecto a las comidas que él se negaba a probar. "Me invitaban a entender que tenía que probarlas y luego, en todo caso, si no me gustaban, podía dejarlas o no comerlas más. Entonces me di cuenta de que en mi vida dije muchas veces que no a ciertas cosas que ni siquiera sabía de qué se trataban". Decidió que esto no pasaría con Casi ángeles, un producto de Cris Morena, precisamente alguien que en los últimos diez años le hizo muchas de esas propuestas que el actor rechazó por aquel preconcepto.
En este presente, en el que Nicolás busca divertirse con lo que hace, los sondeos previos a su incorporación a la tira de Telefé le permitieron advertir que "la gente que labura en estos proyectos, para este tipo de público, se divierte mucho haciéndolo". Razón de peso para dar el sí y transformarse en Salvador, un treintañero bonachón y confiable, amante de la aventura y los deportes extremos, amigo incondicional de Nico (Nicolás Vázquez), el protagonista de la historia. "Cuando me llegó la propuesta, vino con un informe muy vasto del personaje. Me encontré con cosas que va a ir mostrando a medida que vaya pasando la historia. Tuve una mirada en un primer momento de cómo quise que fuera Salvador, pero muchas de esas miradas pueden cambiar radicalmente. Es un personaje que va a tener varias caras interesantes", adelanta al tiempo que aclara que muchas de las cosas que pasan en Casi ángeles, los actores las van conociendo sobre la marcha, al leer los guiones.
Lo que Nicolás sí tiene perfectamente claro es que, si bien es músico, su participación en esta producción de Cris Morena Group y RGB Entertainment se limita a los estrictamente actoral. Lo musical queda en manos del elenco juvenil y de los dos actores protagonistas (Nicolás Vázquez y Emilia Attias). Es por eso, entre otras cosas, que no será parte de la obra musical que se prepara para el teatro.
ENTRE CINE Y TV. La carrera actoral de Nicolás se ha ido construyendo entre las pantallas grande y chica: Buenos Aires Vice Versa, Hermanas y Vacas gordas, por nombrar algo de lo mucho que hizo en cine; Gasoleros, Soy tu fan e Historias de sexo de gente común, apenas tres ejemplos de TV. "El cine me da muchísimo placer y me encantaría estar constantemente haciendo cine y sólo cine. En los últimos años he filmado muchas películas y tengo varios proyectos por filmar este año y el próximo. Pero, mientras aparezcan proyectos de televisión que, desde algún lado me entusiasmen, adelante", dice quien no reniega de la televisión como medio, al contrario, la defiende. "Me parece que es una experiencia muy genial lo que sucede con la televisión, de aprendizaje. Pasé por proyectos que, artísticamente, me interesaban más que otros, pero hay algo que la televisión da en la experiencia del estar constantemente haciendo escenas. Me sigue pasando hoy, cuando voy a a empezar un proyecto, que me digo `¡uy! ¿me acordaré de la letra?` ". Pero si bien defiende a la pantalla chica como lugar de trabajo y formación, no la tiene incorporada en su vida como opción de entretenimiento. "En casa no vemos televisión, prefiero escuchar un disco", confiesa.
¿TIEMPO LIBRE? A casi cinco meses de haber comenzado con la segunda temporada de Casi ángeles (primera para él), Nicolás mantiene el mismo entusiasmo del primer día. Quizás, lo único que lamente es el poco tiempo que le queda para sus otras pasiones, llámese música, cine o conducción de programas. "Tengo que dosificar el poco tiempo libre que me queda para poder ir haciendo, como en pequeños fascículos, todo lo otro", explica con gracia.
Un fascículo se llama Polen, el tercer disco de su banda 4° Espacio. "Lo estoy grabando desde hace un mes, pero por las grabaciones de Casi ángeles está un poco dilatado". Otro fascículo son dos películas a filmar: Perfectamente imperfectos, este año, y El faldón, que seguramente se postergará para el 2009 porque se filma en Argentina, España e Italia. Un tercer fascículo es LP: Discos Clásicos de Rock, una serie documental para Canal 7 sobre discos clásicos argentinos, que arrancará en mayo con un homenaje a El amor después del amor de Fito Páez. Y no habría más fascículos en la enciclopedia 2008, porque sin fecha quedó un programa para Discovery Health & Living, a realizarse con la productora Rosstoc de su hermano Gastón, que consistirá en un viaje por Latinoamérica que terminará en la India, con la comida vegetariana como guía (es vegetariano desde hace 15 años). También con Rosstoc hará, en algún momento, un programa para Canal 7, idea de Mex Urtizberea.
A pesar de tanto proyecto en carpeta, Nicolás sostiene que la vida le ha demostrado muchas veces que de las cosas que se planifican "pocas se terminan llevando a cabo, porque los factores que alteran el orden son muchos". Además, se reconoce como un individuo inquieto, al que le gusta "la intensidad por fascículos", lo cual se traduce en grabar una miniserie tres meses o filmar una película en dos meses y después descansar o pasar a otra cosa. "Por eso es una sensación o experiencia nueva esto de estar en un proyecto tan grande, absorbente y que abarca todo el año como Casi ángeles. Procuro, como en todos mis proyectos, que el impulso inicial se mantenga hasta el final y, la verdad, van casi cinco meses y sigo con un entusiasmo muy grande".
CINE
Posiblemente en setiembre se estrene en Uruguay y Argentina, Paisito, una coproducción entre Argentina, España y Uruguay que protagonizan Nicolás Pauls y María Botto, con dirección de la española Ana Diez y guión del uruguayo Ricardo Fernández Blanco. La película viene de ser presentada en el Festival de Málaga, con muy buena recepción de público y crítica. Es la historia de Xavi y Rossana, dos niños de 11 años de edad que comparten una historia de amor en el Uruguay de 1973. Los acontecimientos políticos de la época llevan a que la familia de Rossana emigre a España. Tiempo después, con más de 30 años, el ahora futbolista Xavi es comprado por el Ossasuna de Pamplona, permitiendo un reencuentro con su antigua novia que, entre el amor y el odio, lo ha estado esperando por más de veinte años. "Es de las películas que, sin duda, más disfruté filmar", confiesa Nicolás. Y lo dice, entre otras cosas, porque siente un gran cariño por Montevideo y su gente. "Estoy muy agradecido con esta profesión, que me da la posibilidad de viajar a un lugar que amo profundamente. He ido muchas veces a Montevideo y sigo yendo. Tengo muchos amigos, muchos músicos, amo la música uruguaya", dice alentando la esperanza de que el estreno de Paisito lo acerque de nuevo por estos lados en pocos meses más.